mariupoliensis, que ya fue encontrada la ocho
metros de la superficie gélida del suelo ruso.
A las veces, las lombrices permanecen refugiadas bajo
detritos vegetales o piedras que también las aíslan
de la adversidad térmica. Si aún se sintieran
importunadas por el frío, hay especies que entran
en estado de torpor, decrecen la actividad metabólica
y se enrollan para disminuir la superficie de contacto
expuesta a la baja temperatura: es la hibernación.
Los
límites mínimos de temperatura tolerable
por las lombrices varían conforme las especies:
vía de regla, las lombrices autóctonas de
regiones de clima condimentado sobreviven a las temperaturas
más bajas, lo que no se repite con las originarias
de climas tropicales.
Investigadores ya determinaron la franja de frío
la que varias especies de lombriz resisten. Experimentos
laboratoriales en Israel conducidos por Bodenheimer, por
ejemplo, demostraron que la espécie Bimastos
samerigera sobrevive hasta la temperatura de -1,3º
C. Un otro experimento con la lombriz Dendrobaena
octaedra reveló, hasta el momento, el límite
más inferior de temperatura la que sobrevive una
lombriz. Poblaciones de esa especie recolectadas en tres
regiones con intensidades diferentes de invierno (Finlandia,
Groenlandia y Dinamarca) fueron sometidas a un resfriamiento
lento hasta temperaturas negativas de dos, cuatro y seis
grados centígrados. Los resultados de la investigación
mostraron que las lombrices groenlandesas y finlandesas
soportaron la temperatura más baja de seis grados
negativos.
Respuesta
correcta: - 6º C.
Afrânio
Augusto Guimarães - zootecnista / MINHOBOX.